Cansada de todo, va andando con las zapatillas pegadas al suelo.
Ha dejado los tacones a un lado, no quiere fiesta, quiere estar sola.
Nadie la entiende, la llaman borde, le preguntan que qué le pasa. Pero no le pasa nada, y es verdad, ni ella misma sabe lo que le pasa, es una sensación de vacío constante, no puede hacer nada, sólo a veces consigue olvidarlo.
Olvidar ese vacío que la consume, que la arrastra a un mundo paralelo.
Ella es la princesa de la oscuridad, compañera de la soledad.
No quiere coronas ni príncipes, quiere volar entre las nubes, salir de ese pozo oscuro, llenarse de luz, huir.
Ella escapa de los problemas, de la realidad sumergiéndose de lleno en su reino, en su mundo, en su propia trilogía.
Ella siempre dijo que la vida era como una trilogía, la infancia, adolescencia, y ya todo el resto de tu vida. El segundo tomo, el de la adolescencia, para ella era el tomo más grande, ya que las cosas que se viven en esa etapa son demasiadas. También era el más triste, y el más complicado de escribir."Las decisiones que tomes te marcarán para siempre", eso le decían, le aterraba que fuese así, sentía pavor, no le gustaba tomar decisiones, no le gustaba esta etapa, si por ella fuese hubiese pasado directamente al último libro, pero por desgracia no podía.
Sus tacones siguen esperando por ella, ella sabe que esto es una racha, pero por si acaso, ella va a guardar sus tacones en una caja.